Hernia discal

Descripción breve:

Bulldog Francés, Téckel y Basset Hound son los perros con mayor predisposicion para sufrirla, pero no podemos descartar que cualquier otra raza o especie pueda sufrir este tipo de patología.

La hernia discal es una enfermedad degenerativa de los discos intervertebrales. Se produce una compresión de la médula espinal cuando el material discal sale del canal medular. A este fenómeno se le denomina extrusión pero también puede darse un abultamiento de la médula y se le denomina protrusión. 

Esta patología generalmente produce dolor y disfunción en la medula espinal. Se puede ver reflejado en diferentes grados y entre los síntomas a destacar podemos observar una incoordinación a la hora de andar que  puede provocar paresia o parálisis de las extremidades así como problemas para realizar sus necesidades. En función del daño medular, los déficits neurológicos serán más o menos severos. 

La columna vertebral del perro está formada por 7 vértebras cervicales, 13 vertebras torácicas, 7 lumbares, 3 sacras y de 20 a 23 caudales. Los cambios degenerativos del disco intervertebrales  se pueden dar en cualquiera de las zonas mencionados. 

 

 

 

Es una patología que se da con más frecuencia en los cánidos que en felinos. 

En el perro se han descrito tres tipos de degeneración del disco intervertebral: 

1. Hansen tipo I - se observa en peros jóvenes de 2 a 6 años de edad, de razas condrodistróficas (razas pequeñas de columna larga y extremidades cortas) tales como el Téckel, Pequinés, Beagle, Cocker Spaniel, Basset Hound, Bulldog Francés, entre otros. Se produce una degeneración condroide del núcleo pulposo y una degeneración del anillo fibroso del disco. Se suele producir por un movimiento brusco de columna (saltos, caídas, subidas y bajadas del sofá). Se produce una fragmentación del anillo fibroso permitiendo la extrusión del núcleo pulposo hacia el canal medular, dando lugar a una compresión aguda y focal de la médula espinal. 

2. Hansen tipo II - se observa en razas no condrodistróficas (pastor alemán, labrador). La evolución tiene un desarrollo lento. Se produce una degeneración fibrosa del núcleo discal que da lugar a una protusión gradual del material contenido dentro del anillo degenerado, pero intacto, la cual produce una mielopatía (lesión medular) compresiva focal, lenta y progresiva.

3. Hansen tipo III - son extrusiones agudas, severas y que cursan con mielomalacia progresiva generando en muchos casos el fallecimiento del animal.

Para el diagnóstico es importante conocer la historia clínica, la raza, la edad, los signos clínicos y realizar el examen neurológico. Existen varias pruebas para llegar a un diagnóstico acertado que son la mielografía, la Tomografía Axial Computerizada (TAC) o la Resonancia Magnética Nuclear. En las radiografías simples en muy pocas ocasiones se puede observar una disminución del espacio intervertebral.  
 

En animales con hernia discal el tratamiento de elección para la recuperación correcta de la función neurológica es quirúrgico. La cirugía consiste en la extracción de material discal herniado y la consecuente descompresión de la médula espinal. 

Una vez operado el animal es importante tener en cuenta tras el periodo de reposo la rehabilitación, ya que nos ayudara a mejorar la calidad de vida del animal recuperando la actividad sensitiva y motora, la coordinación, el equilibrio, la propiocepción, la reeducación de la marcha y ayudará también a incrementar la masa muscular. 

Ocasionalmente en animales con déficit neurológicos leves con algún episodio de dolor suele recurrir al reposo absoluto con tratamiento médico ayudando a su recuperación mediante la fisioterapia y rehabilitación. Es importante el control regular de estos animales, si no existe mejoría o se observa un empeoramiento, es aconsejable la cirugía. 

En Habana Boston realizamos diferentes terapias de rehabilitación para este tipo de patologías. Os mostramos un video con algunos de nuestros pacientes operados de Hernia discal. 

El pronóstico depende del grado del daño medular, es decir, de la gravedad de los déficits neurológicos, de la duración de la compresión y del tratamiento realizado.