Láser veterinario: indoloro, rápido y seguro

Descripción breve:

Láser no significa una cura milagrosa, sin un diagnóstico cuidadoso y un plan de rehabilitación detallado, requisitos indispensables para una rápida y total recuperación.

Las indicaciones más comunes de láser en medicina veterinaria son tendinitis, hernia discal, profusión fiscal, cojeras, inflamación aguda o crónica con edema local, heridas, rasguños y dehiscencias de herida posoperatorias en animales grandes y problemas articulares, displasia de cadera, displasia de codo, rehabilitación postquirúrgica y alopecía en mascotas.  

En la práctica humana y veterinaria, los campos más importantes para aplicación de laserterapia son la medicina deportiva, la dermatología y neurología. Las propiedades antiinflamatorias y analgésicas del láser, así como su efecto en la formación de colágeno, lo hacen muy útil en trauma, cirugía y odontología.

Debido a que láser aumenta el umbral de dolor por presión y restablece la función neuromuscular dañada, puede también ser usado como herramienta diagnóstica. Para diferenciar entre compresión de raíz nerviosa (protrusión discal) y una activación de mecanismo trigger como en síndrome de dolor miofascial y alteración músculo esquelética, puede ser usado como tratamiento de prueba de segmentos afectados.

Es un hecho que la aplicación de laser ofrece varios efectos terapéuticos. Está observado clínicamente que produce una analgesia en la zona irradiada, una acción anti edematosa y antiinflamatoria, y acelera la cicatrización de heridas de difícil evolución o traumatismos en distintos tejidos. Los efectos antiinflamatorios y reductores son causados parcialmente por una microcirculación aumentada y por un flujo linfático acelerado. La luz láser puede aumentar el consumo de O2 y glucosa en las células irradiadas, lo que refleja el efecto bioestimulante.

En la práctica humana y veterinaria, los campos más importantes para aplicación de laserterapia son la medicina deportiva, la dermatología y neurología. Las propiedades antiinflamatorias y analgésicas del láser, así como su efecto en la formación de colágeno, lo hacen muy útil en trauma, cirugía y odontología.

Láser también puede ser usado como terapia local sobre articulaciones dolorosas, músculos, tendones, heridas, úlceras, áreas inflamadas y hematosas.

Además de las medidas convencionales del cuidado de una herida, a pacientes con inmunosupresión o aquellos cuyas heridas y rasguños se infectan fácilmente, puede aplicárseles láser como tratamiento complementario. El láser acelera la reparación de heridas, reduce el riesgo de infección postoperatoria., y mejora la calidad del tejido cicatricial.

En caso de fisuras y fracturas óseas el láser es útil como tratamiento de primeros auxilios para producir analgesia, reducir la hinchazón y permitir un acabado examen manual. Mejora la microcirculación local y favorece el drenaje linfático, así genera las condiciones óptimas para una recuperación acelerada, lo que conlleva a reducir significativamente el tiempo de la formación del callo óseo.

Ulceras en boca, quemaduras y heridas son las primeras en responder ante la aplicación del láser. La infección es rápidamente controlada y la hinchazón y eritema desaparecen. Su propósito es proveer analgesia, acelerar la reepitelización, y mejorar la calidad de la cicatriz, evitando la formación de queloides. Además de aliviar el dolor y eliminar las alteraciones funcionales asociadas, el láser frecuentemente causa que la cicatriz se aclare, suavice y disminuya, o incluso desaparezca con el tiempo.

Cuando las articulaciones osteoartritis son tratadas con láser, la irradiación no sólo será dirigida al espacio articular comprometido sino también a los puntos dolorosos de los músculos que mueven la articulación. El propósito del láser en pacientes con artritis es aliviar el dolor, reducir la hinchazón local en las articulaciones y aumentar la movilidad articular. Los pacientes con artritis de Bekhterev (espondilitis anquilosante) reaccionan muy favorablemente al láser.

El láser es una herramienta adicional a la medicina veterinaria muy efectiva para el tratamiento no invasivo de nervios periféricos y lesiones de la médula espinal. También reduce la hinchazón local y favorece y acelera la recuperación morfológica y funcional de tejido nerviosos severamente lesionados en pacientes. Puede aplicarse pre o postoperatoriamente o como tratamiento único cuando la cirugía no está indicada. El efecto antiinflamatorio y la marcada reducción del edema local como respuesta inmediata al láser  son extremadamente importantes cuando tratamos enfermedad discal aguda en perros.

Debido a que láser aumenta el umbral de dolor por presión y restablece la función neuromuscular dañada, puede también ser usado como herramienta diagnóstica, para diferenciar entre compresión de raíz nerviosa (protrusión discal) y una activación de mecanismo trigger como en síndrome de dolor miofascial y alteración músculo esquelética, puede ser usado como tratamiento de prueba de segmentos afectados.

Las lesiones deportivas más comunes tratadas con láser incluyen contusiones de tejidos blandos, desgarro muscular parcial, tendinitis, periostitis y esguinces. En lesiones agudas, acelera el proceso de sanación y permite un rápido retorno al entrenamiento activo.

Las siguientes son algunas de las indicaciones más comunes de láser en medicina veterinaria: tendinitis, enfermedad discal, cojera, inflamación aguda o crónica con edema local, heridas, rasguños y dehiscencias de herida posoperatorias en animales grandes y problemas articulares, rehabilitación postquirúrgica, alopecia en mascotas.

Láser no significa una cura milagrosa, sin un diagnóstico cuidadoso y un plan de rehabilitación detallado, requisitos indispensables para una rápida y total recuperación.