Laserterapia en perros, gatos, caballos y exóticos

Descripción breve:

Descubre una nueva forma de tratar sus dolencias: sin dolor, sin medicamentos, sin cirugía

La aplicación de terapia láser de clase IV es cada vez mas utilizados en la medicina veterinaria, en tratamientos quiroprácticos, de fisioterapia y rehabilitación, osteopatías y sobretodo en dermatología por ofrecer rápidos y magníficos resultados sin la necesidad de la utilización de fármacos.

A continuación, os dejamos los 10 efectos fisiológicos y biológicos que se producen en la terapia con láser.

Recuperación tisular y crecimiento celular:

El láser penetra en el tejido y acelera el crecimiento y multiplicación celulares. La luz láser aumenta la cantidad de energía disponible para las células de forma que éstas pueden adquirir nutrientes y deshacerse de los residuos más rápidamente.Como resultado de la exposición a luz láser, las células de los tendones, ligamentos, hueso, nervios y músculos se reparan más rápido.

Aceleración de la cicatrización de heridas:

El láser estimula el desarrollo de colágeno, en el tejido dañado. El colágeno es la proteína esencial para sustituir o reparar los tejidos. Como resultado, la terapia láser es efcaz en heridas abiertas, cicatrices y quemaduras.

Reducción de la formación de tejido fibroso:

La terapia láser reduce la formación de tejido cicatricial que tiene lugar tras un daño tisular por corte, arañazo, quemadura o cirugía. El tejido cicatricial es una fuente primaria de dolor crónico.

Efecto antiinflamatorio:

La luz láser tiene efecto anti-edemico porque causa vasodilatación, pero también porque activa el drenaje linfático. Como resultado, se produce una disminución de la hinchazón relacionada con los traumatismos o la infamación.

Efecto analgésico:

La terapia láser tiene un efecto beneficioso sobre las células del sistema nervioso, bloqueando la transmisión de impulsos nociceptivos al cerebro y disminuyendo el umbral de sensibilidad. Como además reduce la infamación, hay menos edema y por ende, menos dolor. Otro mecanismo de bloqueo del dolor implica la producción de niveles altos de mediadores analgésicos como las endorfnas y encefalinas del cerebro y las glándulas adrenales.

Aumento de la actividad vascular:

El uso del láser aumenta de forma signifcativa la formación de nuevos capilares en el tejido dañado, acelerando la cicatrización y cierre de la herida al tiempo que disminuye la formación de tejido cicatricial. Otros benefcios incluyen la aceleración de la angiogénesis, que produce una vasodilatación temporal, un aumento del diámetro de los vasos sanguíneos. Mejor flujo sanguíneo equivale a una cicatrización más rápida y un menor dolor.

Aumenta la función metabólica:

La terapia láser aumenta la actividad enzimática en la célula, facilita la entrega de oxígeno desde el torrente sanguíneo a la cadena respiratoria, y aumenta la permeabilidad de la membrana. Las células dañadas se reparan y se regeneran más rápido.

Mejora de la funcionalidad nerviosa:

La lentitud con la que se recupera la funcionalidad nerviosa en el tejido dañado puede producir entumecimiento y falta de funcionalidad en las extremidades. La luz láser acelera el proceso de reconexión neuronal y aumenta la amplitud de los potenciales de acción para optimizar la función de los músculos.

Inmunoregulación:

Las enzimas son activadas con la luz del láser comenzando a producir ATP, que es el principal transportador de energía celular y la fuente de energía para todos los procesos químicos de reparación celular. Se produce una analgesia duradera en el tiempo.

Puntos gatillo y puntos de acupresión:

La terapia láser reduce los puntos gatillo y estimula los acupuntos de forma no invasiva produciendo alivio del dolor musculoesquelético.